martes, 15 de noviembre de 2011

Repetición y locura

Piensa en la similitud entre repetición y locura. Luego se imagina su cotidiano trabajo. Todos los meses, todas las semanas, solicitar los mismos datos para elaborar estadísticas. Todos los meses, luchar contra esa resistencia de la gente para “hacer papeles”. Llamados telefónicos y lluvias de mails solicitando lo que ya saben, desde hace 2 años, que tienen que mandar antes del 15, y mandan el 25.
En algún lado leí, que locura es seguir haciendo lo mismo de siempre, esperando distintos resultados.
Y me acuerdo de mi hermano, que después de mostrarme denuncias que desde su trabajo presentan cotidianamente en la fiscalía federal, me pregunta cómo las veo yo, desde afuera. Le digo que ese tipo de escritos, con sus formalismos y formas, simulan cada uno de ellos, una situación inusual; que vagamente y por su condición inusual pretenden despertar la atención del fiscal para que se ocupe del tema. Como si fuese un exhorto, pero en vez de ser entre jueces, es entre una institución y otra distinta. Pero a la lectura, las denuncias poco dicen. Son pura forma. Son aburrimiento, son la cosificación del vacío, detenido en el tiempo. Y todas son iguales. Y creo que por eso las instituciones de ese tipo son tan burocráticas. Son la máquina que se ocupan de mantener la propia máquina. Tal vez por eso, la justicia es lenta. Entonces pienso en la salud de las instituciones. Como si éstas pudieran sentir.
Pero las defraudaciones millonarias, la evasión, una niña discapacitada que espera una decisión judicial de aborto terapéutico y una madre que llora desconsoladamente porque los asesinos de su hijo están en libertad no pueden entender estas razones.

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