martes, 15 de noviembre de 2011

La pelea por el título

Ya tengo el título, hoy lo fui a buscar. Ahora sigue lo que en las modernas escuelas de administración se conoce como Cajonning, o cajonear.
Proceso mediante el cuál un documento es guardado por tiempo indeterminado en un lugar que nadie recuerda, ni siquiera la propia persona que lo cajoneó, y que viene acompañado de una serie de manifestaciones observables a largo plazo, como amnesias u olvidos ... permanentes y progresivos, y una irreversible pérdida de datos acerca del desarrollo de la carrera o proceso que le dió origen al documento. Por ejemplo: "La concha del pato, hace tantos años que me olvidé de ese tema de mierda...", o bien "uh, negro, vos sabés que eso creo que lo vi, pero ni me acuerdo", así como también "no se para que mierda me cague estudiando tanto si al final está todo en la ley y lo puedo buscar ahí".
Puede el guardante, también, hacer alarde de que a pesar que cuenta con el documento que lo avala, prefiere desavalarse y valerse de otros medios para generar otro, por ejemplo "bah, mirá, en realidad soy ingeniero, pero nunca ejercí, me dedico al yoga", el boga que trabaja en la comisión técnica del INTA o el ingeniero agrónomo que trabaja en la AFIP, o el antropólogo forense que tras largas deliberaciones decidió dedicarse al origami.
El cajonning, en educación, demuestra una vez más la falla sepulcral e histórica del sistema educativo; y de todos los mamertos que alguna vez nos creimos la de Vigotsky, la historieta de los 33, la doctrina social de la iglesia, el EGB y el Polimodal, la directora de escuela gorda que no paraba de fumar en la dirección, el forro de anatomía que te cagó la vida más de 4 veces, el turro de Cálculo III que iba en pedo a dar clase y la señorita maestra que no deja que los nenes se caguen a trompadas en el recreo porque "no hay que pelear". Acá está mi vómito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario